Para trabajar: cambia una capa
Conserva una base con la que te sientas bien y prueba otra chaqueta, prenda de punto o zapato. Un pantalón relajado puede verse más elegante con una capa estructurada; un blazer conocido puede sentirse más informal con vaqueros. Previsualiza ambos y elige lo que vaya contigo.
Fin de semana: sigue a tu favorita
Empieza por esa prenda que siempre quieres ponerte. Prueba un color nuevo a su lado, cambia los zapatos o añade una capa exterior. Un cambio pequeño puede darle otro aire a un conjunto conocido.
Por la noche: elige un protagonista
Crea el look alrededor de un vestido, unos zapatos especiales o un color intenso. Deja que las otras prendas lo acompañen. Guarda algunas combinaciones para llegar a tu próxima cena, cita o celebración con una idea que ya te encanta.
El estilo es personal. Usa estas ideas como punto de partida y quédate con lo que te siente bien.
